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Seguido juicio ordinario ante el Gobernador de Popayán por…

Seguido juicio ordinario ante el Gobernador de Popayán por Juan José Nieto, hijo legítimo de Ambrosio Basco Nieto, contra Doña Mariana Prieto de la Concha, para que fuese declarado nulo el testamento que el dicho Ambrosio Basco Nieto hizo en favor de la expresada Doña Mariana nombrándola su albacea y heredera universal, el Gobernador falla en favor de Juan José Nieto declarando nulo el testamento por lo cual Doña Mariana apela a la Real Audiencia de Quito en la que se confirma la sentencia dictada por el Gobernador de Popayán y se manda a Doña Mariana entregue los bienes del dicho Ambrosio Basco Nieto, a Tomás de Oñate, marido de Andrea Nieto de Arciniegas hija y heredera de Juan José Nieto, que había muerto. Hecha la regulación y avalúo de dichos bienes y sacado el quinto real quedan 4972 patacones y 4 reales , cantidad que el apoderado de Doña Mariana dice es excesiva e injusta por lo cual se hace nueva regulación bajando dicha santidad a 3213 patacones y 5 reales suma que todavía es contradicha por la parte de Doña Mariana, llegando más tarde a una transacción las dos partes, por la cual Doña Mariana debería pagar a Tomás Oñate 2000 pesos, pero como la demandada, ni de esta manera pagase, Oñate pone demanda nuevamente ante el Gobernador para que haga cumplir a Doña Mariana con lo que se comprometió por medio de contrato escrito, su apoderado al hacer la transacción.

Tomás de Oñate

Habiendo fallecido abintestado el Contador Oficial Real de las…

Habiendo fallecido abintestado el Contador Oficial Real de las Reales Cajas de la ciudad de Quito, Gaspar de Isasa, el licenciado Don Alonso de Torres Pizarro, Oidor más antiguo de la Real Audiencia de aquella ciudad, acompañado del licenciado Don Juan de Peñalosa, Fiscal de dicha Real Audiencia, pasó a las casas del referido Tomás de Isasa, a hacer el inventario de sus bienes, y una vez hecho los depositó en el Capitán Domingo de Hondramuño. Tomás y Antonio de Isasa, hermanos y herederos del difunto Gaspar de Isasa, piden se avalúen los bienes de éste, y que dando la correspondiente fianza a la Real Hacienda, por si resultare algún alcance contra su hermano, se les entreguen. Sobre este punto Siguen autos con el Fiscal, hasta que éste queda satisfecho con el avalúo y la fianza que dan y entonces se despacha mandamiento para que los herederos del Capitán Domingo de Hondramuño (quién había fallecido) entreguen a los referidos Tomás y Antonio de Isasa los bienes que tenían en depósito.

Alonso de Torres Pizarro, Oidor

Testamento del Maestre de Campo Don Diego José de…

Testamento del Maestre de Campo Don Diego José de Velasco Hoguera, otorgado por su viuda Doña Dionisia Manrique y Camberos, en virtud de poder que pare ello le dio. En el expresado testamento Doña Dionisia declara que durante el matrimonio tuvimos cinco hijos y hijas que todos murieron en tierna edad, y que su difunto marido fue patrón de la capellanía de cuatro mil patacones impuesta por sus ascendientes sobre las casas de la morada del susodicho y las tiendas de los Portales y por haber fallecido sin hijos declaro que el dicho patronato le toca y recae a Don Carlos de Velasco, hijo de Don Iñigo de Velasco, difunto. Asimismo declara por bienes del finado, además de las casas y tiendas de los Portales, las minas, esclavos y herramientas de Quinamayó y del Chocó, las estancias de Coconuco, Poblazón y Río de Cauca, los hatos de Cajibío y Chaupillacta y el sitio del Tejar con sus galpones y horno y demás aperos. De acuerdo con las instrucciones de su marido, dispone que sacada su dote (22000 patacones) y gananciales y pagadas las deudas, el remanente se divida en dos partes iguales: una que se imponga en capellanía a favor del alma de su marido y la suya de la cual ella se nombra patrona, y la otra se la adjudica como herencia, por ser ésta la voluntad del dicho difunto.

Habiendo fallecido el Doctor Don Jerónimo Pérez de Ubillús…

Habiendo fallecido el Doctor Don Jerónimo Pérez de Ubillús, Arcediano de la Catedral de Popayán, Comisario del Santo Oficio y Apostólico de la Santa Cruzada, albacea e hijo legítimo del Tesorero Don Bernardino Pérez de Ubillús, se inició el juicio de sucesión por el Alcalde Ordinario de Popayán, Don Francisco Salinas y Berrío. Entre los bienes de Don Jerónimo estaban aún Pro indivisos los de su padre, por lo que los demás herederos de éste reclaman las partes que les correspondían y se Sigue entonces la causa del cobro de los bienes del dicho Don Bernardino a los que se oponen, a más de sus herederos, los Oficiales Reales que piden se embarguen los dichos bienes para afianzar cualquier alcance que pudiere resultar contra el expresado Don Bernardino en el juicio de cuentas que se le estaba. Siguiendo por razón de su empleo de Tesorero que había ejercido por más de 50 años. Sintiéndose agraviados los dichos herederos de la repartición extra judicial que antes de Morir hiciera Don Bernardino de sus bienes, de acuerdo con su hijo Don Jerónimo, alegan que favoreció a éste en perjuicio suyo, por lo que demandan cierta cantidad de los bienes que dejó y piden se vendan en almoneda estos bienes, a todo lo cual, se opone el albacea. Después de, innumerables artículos, contradicciones, recusaciones de jueces etc. que se interpusieron por ambas, partes, los herederos de Don Bernardino apelan a la Real Audiencia de Quito, sintiéndose perjudicados y agraviados, pero en los autos no aparece la sentencia definitiva de esta causa. Don Bernardino Pérez de Ubillús, quién falleció 2 de junio de 1708, declara en su testamento que es hijo legítimo del Tesorero Jerónimo Pérez de Ubillús; natural de la villa de Sumaya, en la Provincia de Guipúzcoa, en Vizcaya, y de Doña Jerónima de Escobar, su mujer, natural de Paredes de Nava, del distrito de la ciudad de Valladolid. Así mismo manifiesta que casó en 1637 con Doña Manuela de Velasco y Noguera, de quién tuvo los hijos siguientes, que vivían cuando otorgó su testamento: Don Jerónimo, Arcediano de la Catedral de Popayán; Don Sebastián; Arcediano de la Catedral de Quito; otro Don Sebastián, canónigo de la misma Catedral de Quito; Don Pedro, casado en dicha ciudad, Doña Juana y Doña Beatriz, casadas en Popayán y Doña Feliciana de San José, monja profesa del Monasterio de la Encarnación de la expresada ciudad de Popayán.

Francisco Salinas y Berrío, Alcalde Ordinario de Popayán

Habiendo el Alcalde Ordinario de Popayán Sargento Mayor…

Habiendo el Alcalde Ordinario de Popayán Sargento Mayor. Don Francisco de Salinas y Berrío, empezado él juicio de sucesión del Doctor Don Jerónimo Pérez de Ubillús, arcediano de la Catedral de Popayán y. Comisario del Santo Oficio y Apostólico de la Santa Cruzada, quién murió en dicha ciudad el 9 de abril de 1709, el Provisor y Vicario General del Obispado pide se le remitan los autos formados, ya que .correspondía al fuero eclesiástico conocer de esta causa, por haber dispuesto el dicho Doctor Ubillús que sus bienes se empleasen en obras pías, después de pagados unos cortos legados de otra índole que hizo. Como el Doctor Ubillús hubiese sido el albacea y quedaron en su poder los bienes de sus padres, el Tesorero Don Bernardino Pérez de Ubillús y Doña Manuela de Velasco y Aragón, Don Sebastián Correa y Don Sebastián Torijano, como herederos del dicho Don Bernardino, por ser maridos de dos de sus hijas, reclaman contra los bienes del expresado Arcediano por la legítimas de sus mujeres al par que los Oficiales Reales piden a su turno se embarguen los bienes del expresado Arcediano, “para los resueltos del finiquito de cuentas del tiempo que fue Tesorero el dicho Don Bernardino. El Alcalde Ordinario acudió a la Real Audiencia de Quito para definir el artículo de competencia con el Provisor, lo cual determinó que se hiciera ante la Real Justicia, la partición de los bienes de Don Bernardino, y que respecto á los de Don Jerónimo entendiese el fuero eclesiástico. Como el albacea del Arcediano se opusiese a que se vendiesen en pública almoneda los bienes de éste, operación necesaria para poder efectuar la partición de los de Don Bernardino entre sus herederos; las dos partes al no poderse poner de acuerdo, apelan a la Real Audiencia. En este estado finalizan los autos. En su testamento el Arcediano declara haber costeado en reparos de las casas (que fueron de Don Bernardino y en las que él vivió), como fue en el alto y tiendas de ellas, en la ocasión que se quemaron, 800 patacones y manifiesta que al tiempo de otorgar su testamento estaba edificando un cuarto en dichas casas, que se había quemado.

El Provisor y Vicario General de Obispado de Popayán

Cuadernos de lo s autos de la mortuoria de…

Cuadernos de lo s autos de la mortuoria de Don Francisco Mariano de Arboleda, vecino de Quito. El primero contiene los inventarios, avalúos y diligencias de remate y venta de los bienes que el expresado Don Francisco Mariano dejó en la Gobernación de Popayán, que eran la hacienda de Mazamorras en el Valle de Patía y la casa alta, cubierta de teja, que había sido del Sargento Mayor Don Gonzalo de Arboleda, su padre, situada en la esquina suroeste de la Plaza Mayor de Popayán, frente a la Catedral. La Real Audiencia de Quito declaró el caso de corte a favor de la viuda Doña María de Mena y Bermúdez y advocó en sí el conocimiento de la causa mortuoria y del concurso de acreedores. Aunque se dieron los Pregones correspondientes no se hizo postura a ninguna de las dos fincas por lo cual, después de seguidos los autos correspondientes, la casa de la Plaza Mayor se adjudicó a Doña Bartola de Arboleda, uno de los acreedores, y la hacienda de Mazamorras se vendió, con ciertas condiciones, a Don Félix Manrique, quién las cumplió, por lo cual el Monasterio de la Encarnación, otro de los acreedores, pidió y obtuvo el embargo y depósito de la referida hacienda, que luego compró a Don José Marcelino de Mosquera. Manrique pidió que se le dieran en arrendamiento; para beneficiarlos como descubridor, unos salados que se hallaban en términos de la hacienda en cuestión, lo que, después de seguido el litigio con Mosquera se le negó. El segundo cuaderno contiene la entrega de la hacienda de Mazamorras a Manrique y el tercero, a Mosquera, con algunos asuntos y demandas agitadas por los acreedores. En el Cuarto cuaderno Manrique pidió una información, que se le negó, y con ella pretendía revivir el litigio de los salados. A folios 396 y siguientes aparece copiado un informe del Teniente General de Popayán Don Nicolás Prieto Dávila dirigido al Virrey Don Antonio Caballero y Góngora sobre el número de salinas u ojos de sal que se explotaban en la Gobernación, su producción y algunas consideración sobre el aprovechamiento de este ramo en beneficio de la Real Hacienda. Prieto Dávila habla asimismo de la necesidad que en esta Gobernación tenía la industria ganadera de este producto y del precio y comercio del que se traía de Zipaquirá.

Bartola de Arboleda

Causa mortuoria de Don Miguel Troyano…

Causa mortuoria de Don Miguel Troyano, natural de los Reinos de España y vecino de Popayán, donde falleció abintestato el 2 de diciembre de 1775. Troyano fue casado con Doña Josefa Calvo de la Peña y Sotomayor, de quién tuvo un hijo llamado Don Manuel José Troyano. Hechos los inventarios de la botica que dejó el difunto, fue apreciada con todos sus instrumentos, medicinas y demás utensilios en 2786 pesos 7 reales. El Sargento Alejo de la Rosa, que se dice corrió con los asuntos de la testamentaria a petición de la viuda (lo cual ella niega) presentó sus cuentas de cargo y descargo (en las que alcanzaba a la testamentaria en 8 pesos 3 reales) que la susodicha Doña Josefa Calvo no admitió. La botica la compró Don José Hidalgo de Aracena por 1500 pesos La viuda recurrió a la Real Audiencia de Quito (a donde envió los autos originales) quejándose de lesión enormísima y mala administración de justicia, por lo cual la dicha Audiencia inhibió del conocimiento de esta causa a todos aquellos jueces y funcionarios que en ella habían figurado, y mandó se hiciese justicia a la parte agraviada. Doña Josefa Calvo demandó entonces a la testamentaría de Don José Hidalgo de Aracena, ya difunto, por lo que se le adeudaba y los réditos caídos, lo que no admitió el albacea Dr. Don Vicente Hurtado, alegando haber sido nula la venta de la botica. Los autos están inconclusos.

Josefa Calvo de la Peña y Sotomayor

Testamento e inventarios de los bienes de Don Antonio…

Testamento e inventarios de los bienes de Don Antonio Bueno de Argomedo, natural y vecino de Popayán, fallecido en Quito e hijo legítimo de Don Francisco Bueno de Argomedo y de Doña Margarita Hurtado, difuntos. Era casado el expresado Don Antonio en la dicha ciudad de Popayán con Doña María Francisca Sánchez Ramírez de Arellano, de quien tuvo por sus hijos legítimos a Don Antonio y Doña Juana Francisca Bueno y Sánchez. Casi todos los bienes de esta testamentaría consistían en obligaciones a su favor.

Antonio Bueno y Sánchez

Autos referentes a la competencia surgida entre el Alcalde…

Autos referentes a la competencia surgida entre el Alcalde Ordinario de Popayán, Dr. Don Francisco Antonio de Arboleda y el Juez Subdelegado de Bienes de Difuntos Don Luís Solís sobre el desconocimiento de la causa mortuoria de Doña María Teresa de Ayerbe (véase sig. 10576). Enviado el expediente original a la Audiencia de Quito por el expresado Juez Subdelegado, aquel Tribunal declaró corresponder el conocimiento de ésta y otras causas similares a las Justicias Ordinarias y no a los Juzgados de Bienes de Difuntos.

Juez Delegado de Bienes de Difuntos de Popayán

Expediente formado por el Gobernador de Popayán…

Expediente formado por el Gobernador de Popayán, Don Pedro de Beccaría Espinosa, en cumplimiento de una Real Provisión de la Audiencia de Quito, librada a petición de la parte de Don Antonio y Don Juan Antonio de Ayerbe, en la causa de revista que se seguía en aquel Tribunal entre ellos y el Prebendado Dr. Don Felipe Hurtado sobre la curatela de los menores hijos de Don José de Rivas y Doña María Teresa de Ayerbe (véase sig. 10576). Evacuadas las diligencias prevenidas en dicha Real Provisión el Gobernador remitió los autos a aquella Audiencia.

Juan Antonio de Ayerbe

Cuaderno de los autos de la causa mortuoria del…

Cuaderno de los autos de la causa mortuoria del Alférez Real Don José Tenorio. Empieza el expediente con una Real Provisión de la Audiencia de Quito en la que se declara nulo el nombramiento de albacea dativo hecho en Don José de Caldas por renuncia del Maestro Don José Montenegro y se declara no estar inhabilitado el Alférez Real Don Manuel Antonio Tenorio para administrar, como albacea que era los bienes de la testamentaria del difunto Don José Tenorio, su padre. El referido Don Manuel Antonio pidió entonces al Gobernador, apoyándose en esta Real Provisión, que se le entregaran todos los bienes, a lo cual se opusieron los demás herederos y resistió el mismo Gobernador por haberse mandado' ya hacer la división y partición de ellos. Constan también en este cuaderno de autos las diligencias practicadas para remover de la administración de la mina de Santa Marta de Barbacoas, perteneciente a esta testamentaria, al Dr. Don José Joaquín Tenorio, presbítero, por el maltrato que daba a los esclavos, lo que obligó a siete de ellos a venir a Popayán a quejarse. Finalmente el expediente original se envió a la Audiencia de Quito, a donde había apelado nuevamente el expresado Don Manuel Antonio.

Manuel Antonio Tenorio y Carvajal, albacea de José Tenorio

Sucesión de Don Felipe Nicolás González…

Sucesión de Don Felipe Nicolás González, mercader, natural que dicen (sic) ser... de Cartagena de Indias y quién falleció abintestato en Quito el 15 de mayo de 1785. La causa principal se agitó ante el Juez General de Bienes de Difuntos de la Real Audiencia de Quito, quién mandó al Subdelegado de Popayán, que le enviara el importe de todas las mercancías y bienes que dejó el difunto en esta ciudad a cargo de su cajero Don Tomás Tello, lo que así se hizo. Dicho Juez General también ordenó que se pagara a Don Francisco Antonio de Arboleda, apoderado del Dr. Don Mateo José de Aizpuru, vecino de Quito, 4000 patacones que González murió debiéndole, lo cual se practicó con el producto de las almonedas y cobranzas llevadas a cabo.

Francisco Antonio de Arboleda, apoderado de Mateo de Aizpuru

Expediente sobre el remate de la hacienda de las…

Expediente sobre el remate de la hacienda de las huertas, perteneciente a la testamentaria del Alférez Real Don José Tenorio para pagar con su producto, 2925 pesos 5 reales que había suplido Don Miguel Agustín Tenorio, hijo del expresado Alférez Real, en el espacio de cinco años que fue administrador de la mina de San Juan de propiedad de dicha testamentaría. La Audiencia de Quito libró una Provisión Real ordenando el pronto pago de esta dependencia, a petición del apoderado de Don Miguel Agustín, quién se había trasladado a Lima a tomar destino útil para su subsistencia. A pesar de la tenaz oposición del Alférez Real Don Manuel Antonio Tenorio y Carvajal, hijo, albacea y tenedor de bienes del citado Don José Tenorio, a este remate, se celebró finalmente en el Regidor don José María Mosquera por 5721 pesos, quién tomó la finca en nombre de Francisco Javier Baptista, minero de su casa.

Miguel Agustín Tenorio y sus apoderados

Causa mortuoria del Maestro Don Alejandro de Uribarri y…

Causa mortuoria del Maestro Don Alejandro de Uribarri y Correa, presbítero., natural y vecino de Popayán, hijo legítimo de Don Bartolomé de Uribarri y de Doña Cecilia Correa, difuntos, el cual falleció en Popayán el 12 de Enero de 1803. Abierta la causa por el Alcalde Ordinario de dicha ciudad se hicieron los inventarios de los bienes que dejó el difunto e inmediatamente Don Joaquín Gutiérrez promovió artículo sobre la validez de una memoria testamental simple que se encontró entre los papeles del difunto. Maestro Uribarri en la cual éste le nombraba su segundo albacea. De clarada nula dicha memoria se avaluaron los bienes del Maestro Uribarri y se citó a sus herederos abintestato para que concurriesen a representar sus derechos. Recibida la causa a prueba y hecha la publicación de probanzas el Alcalde, asesorado de letrado, declaró heredera del Maestro Uribarri con exclusión de todos los demás pretendientes a Doña Joaquina Zaldumbide y Correa, mujer legítima de Don Crisóstomo de León y Baca, vecinos de Quilichao, la cual era hija natural de la expresada Doña Cecilia Correa y de Don José Zaldumbide, muerto en los Reinos del Perú. Don Patricio Grueso de Agreda, apoderado sustituto de Doña Ana María de Mendieta y Uribarri, vecina de la Villa de Bermeo en el Señorío de Vizcaya y prima hermana del Maestro Uribarri aperó de la sentencia para ante la Real Audiencia de Quito, la cual declaró desierta la apelación interpuesta.

Joaquina Zaldumbide y Correa

Expediente…

Expediente promovido en Popayán por Don José de Lemos y Hurtado a nombre de su mujer legitima Doña Gabriela Largacha y Angulo y por Don Juan Bautista Mendoza a nombre también de su mujer Doña Fermina Largacha y Angulo; por haber fallecido intestado, en la Provincia del Chocó, Don José Lorenzo Largacha, marido de Doña María Francisca Angulo, padres de las susodichas; para que se efectuase la división y partición de bienes, puesto que se había hecho judicialmente el inventario y avalúo de estos, que resultaron gravados en 1000 pesos en favor de Nuestra Señora de la Encarnación y un principal que reclamara Don Antonio Arboleda como administrador de la Obra Pía de Pobres Vergonzantes. Repartidos los bienes, se entabló litigio entre los esposos de las Largachas, por la posesión de una casa baja de teja, perteneciente a la testamentaria de Don José Lorenzo Largacha y que ambos reclamaban como necesaria por no tener propia. El Alcalde asesorado de letrado dictó sentencia declarando preferente el derecho de Doña Gabriela, mujer de Lemos por tener mayor necesidad su familia que la de Mendoza y por ser aquella, mayor que la mujer de éste; ordenando el alcalde en su sentencia, se le diese al favorecido la casa en pago de su haber deduciendo el valor de 1000 pesos de hipoteca que se reconocía sobre dicha casa al Monasterio de la Encarnación. Mendoza apeló de esta sentencia, por serle perjudicial, ante el Regio Tribunal de su Alteza en la Real Audiencia del distrito, lo cual se le concedió, corriendo traslado a Quito, en donde fueron nombrados Francisco Javier Escudero, como apoderado de Mendoza y Ramón Jaramillo, apoderado de Lemos. Visto el expediente como consta en la copia que lo acompaña de los autos seguidos en Quito, se confirmó la sentencia apelada.

José de Lemos y Hurtado por su mujer Gabriela Largacha y Angulo

Recurso de apelación presentado por Andrés del Castillo…

Recurso de apelación presentado por Andrés del Castillo, Alcalde Municipal 1º que fue de Popayán, vecino de Barbacoas; por medio de su apoderado Ramón Estrella, Procurador del Nº, de la sentencia que en 1a. instancia dictó en su contra el Juez Municipal de Quito, en el pleito que suscitó Miguel Quiñones, capitán de milicias y Procurador General, también de Barbacoas ante la Corte Superior de Justicia del Cauca, sobre la herencia que Ildefonso Castillo dejó de todos sus bienes. De la Corte Superior de Justicia se envió una orden a Francisco Antonio Pombo, Alcalde de Iscuandé, capital de la Provincia de Buenaventura, para que hiciese cumplir los autos, ya que éste no se dejaba citar, escondiéndose en su mina; afirmación que negó Nicolás Hurtado, como apoderado de Quiñones. Ramón Estrella confirmó el parentesco de su parte con Agustín Sarasti, como hijo político por estar casado con una hija del mencionado Sarasti, Gregorio Sarasti. Vistos los autos en la Corte Superior de Justicia del Cauca, los Ministros Santiago Arroyo y Rafael Martín Clavijo, administrando justicia y en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley, revocó la sentencia apelada, y en su virtud se declaró válido y subsistente el poder otorgado por Ildefonso Castillo a favor de su sobrino, Andrés del Castillo. Mariano Ángel de Quiñones y Cabezas, hijo y apoderado del anterior Quiñones, y a nombre de sus hermanos, considerando injusta la sentencia anterior, apeló ante la "Alta Corte de Justicia del Centro" lo cual se le concedió, en donde fue corroborada la dicha sentencia apelada; firman Félix de Restrepo y Francisco Morales.

Autos promovidos en la apelación hecha ante la Corte…

Autos promovidos en la apelación hecha ante la Corte Superior de Justicia del Cauca por Antonio Carvajal y Tenorio en representación de sus tíos carnales: Tomás y Miguel Tenorio, vecinos aquél de Bogotá y éste de Lima; de su esposa, cuñadas y hermanas y de sus primas Manuela y Teresa, contra María Asunción Tenorio, como albacea testamentaria de la tía del demandante, María Ignacia Montenegro y Tenorio, para la nulidad de un testamento cerrado y codicilo en el cual no se hacía mención de la casa que dejara la dicha tía a su hijo Manuel Antonio por "causa mortis" y que en el juicio seguido ante el alcalde Municipal 2º les fue desfavorable la sentencia. Hecha la expresión de agravios por las partes, el apelante pidió la anulación de la sentencia y el favorecido, la confirmación de ésta. Se trajo a obrar copia de expediente seguido ante el alcalde Municipal y estudiado éste, los ministros, Mariano Miño, Ignacio Escobar y otros, firmaron la sentencia que anulaba la anterior y ordenaba "poner el proceso en estado de prueba" lo cual trajo como consecuencia la apelación ante la alta corte de Justicia de Quito por parte de María Asunción Tenorio. Concedida la apelación se corrió traslado a Quito en donde la alta Corte de Justicia confirmó la sentencia dictada en 2a. instancia por la Corte Superior del Cauca; y para cumplimiento Carvajal pidió secuestro de bienes a lo cual se opuso Isidoro Cordobés como apoderado de la Tenorio. Se menciona en este expediente un temblor que el 16 de diciembre de 1828 hizo abandonar el pueblo a los vecinos impidiendo una notificación.

Antonio Carvajal y Tenorio a nombre de su hijo, tíos carnales, hermanos y sobrinas