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Juicio de oposición a los bienes de Tomás Buitrago…

Juicio de oposición a los bienes de Tomás Buitrago, vecino de Santa Fe, quién otorgó testamento y murió en Popayán de unas heridas que recibió en una pendencia que tuvo con un indio. Hacen oposición a sus bienes, que vendidos produjeron 1425 patacones y 7 reales numerosos acreedores, a los cuales el Alcalde Ordinario de dicha ciudad de Popayán, juez de la causa, manda al albacea y tenedor de bienes del dicho Buitrago, Don Vicente Baquero, les pague sus créditos después de comprobada en legalidad. Concluidas estas diligencias Don Vicente Baquero entrega a la Real Justicia 148 patacones y 4 reales., líquido que quedó de los bienes de Buitrago después de pagadas sus deudas, que subieron a 1277 patacones y 5 reales, y pide se le declare por libre del albaceazgo y se le cancela la correspondiente escritura de obligación que otorgó, lo que así manda hacer el Alcalde Ordinario. Buitrago dejó por heredero del remanente de sus bienes a Tomás Buitrago, su hijo legítimo, y dispuso que a su hija natural María de la Rosa, que vivía en Mompox, se le diese lo que quedare líquido del quinto de sus bienes.

Cristóbal Romero Donoro Clara de Tobar

Juicio de sucesión de Juan Martínez Roldán…

Juicio de sucesión de Juan Martínez Roldán, natural de la Mancha, en los reinos de España, quien falleció en Popayán el 14 de febrero de 1708, de paso por esta ciudad. En su testamento, que encabeza los autos, nombró por su albacea a Don Antonio Marengo del Campo, vecino de Santa Fe, ante quién se inventariaron, avaluaron y vendieron en pública almoneda los bienes del difunto, y con lo que produjeron se pagaron los gastos de su entierro y algunas otras pequeñas deudas que tenia. El albacea acusó entonces a Doña Jerónima Rodríguez de Ávila, alias la yegüera, en cuya casa murió el referido Martínez Roldán, de haber sustraído de los bienes de éste 400 patacones en dinero que traía, más algunas joyas y prendas de vestir, cargo éste que se comprueba después con unas declaraciones tomadas en fuerza de censuras generales, pedidas por dicho Marengo, por lo cual fue arrestada Doña Jerónima en la cárcel de esta ciudad y embargados todos sus bienes. Más adelante, y bajo fianza, fue puesta en libertad. En este estado finalizan los autos.

José de Velasco Noguera, Alcalde Ordinario de Popayán

Juicio de sucesión de José Bueno de Sancho…

Juicio de sucesión de José Bueno de Sancho, vecino de la ciudad de Cartago, que fue casado primero con Doña Isabel de la Peña y de este matrimonio nacieron Leonor, Gertrudis, Santiago, Margarita y Jacinta y después con Doña Rosa de Viterbo de Rojas, de quien tuvo por hijos legítimos a Pedro, Juan, Diego, Petrona, Santiago y Juan Bautista. Abierta la causa por el Alcalde Ordinario de dicha ciudad de Cartago se hicieron los inventarios y avalúos de los bienes del difunto, los cuales contradijeron los hijos del primer matrimonio. Hacen oposición a los bienes de la testamentaria unos pocos acreedores por cortas cantidades. Se formaron luego las hijuelas de división y partición y el Teniente de la expresada ciudad de Cartago, a quién habían apelado los referidos hijos del primer matrimonio declara en el auto final no haber lugar a lo que pretendían. El difunto había sido mayordomo de la hacienda de ganados de Nuestra. Señora de la Paz.

Francisco Matías de Figueroa

Juicio de sucesión de Doña María Hurtado del Águila…

Juicio de sucesión de Doña María Hurtado del Águila, hija legítima del Capitán Alonso Hurtado del Águila, natural de la ciudad de Toledo en los Reinos de España y de Doña Ana de Aranas, ya difuntos, y viuda de primer matrimonio del Capitán Diego Daza de Guevara y de segundo del Capitán Sebastián Guerrero Jaramillo, la cual falleció en la ciudad de Popayán el 4 de mayo de 1708 y mandó que se la sepultara en la Catedral de dicha ciudad, en la bóveda donde estaban enterrados sus padres. Declara en su testamento por sus hijos legítimos del primer matrimonio a Don Matías; fray Juan, difunto; Don Francisco, difunto; Don Alonso; Doña Baltasara, casada con Don Blas de Aguinaga, difunta; Doña Catalina de Santa Inés, religiosa del Monasterio de la Encarnación de dicha ciudad de Popayán, Doña Josefa; Doña Juana, difunta, y Doña Micaela, casada en la Villa de San Miguel de Ibarra con Don José Freire de Andrade, quién en dicha Villa murió de parto de una hija; y del segundo matrimonio a Don José Tiburcio, vecino de Santa María del Puerto de Telembí Doña Bernardina Doña Alfonsa, difunta y Doña Manuela, casada en el dicho puerto de Telembí con Don Pedro Portocarrero, ambos difuntos, quienes dejaron una hija llamada Doña Teresa Portocarrero. Declara asimismo que su hija Doña Baltasara tuvo siete hijos legítimos de los cuales Vivian el Capitán Don Diego Ignacio, Doña Francisca y el padre Gabriel de Aguinaga, de la Compañía de Jesús, quién falleció de viaje para Madrid en la población de Laogan, en la costa francesa de la isla de Santo Domingo el 16 de mayo de 1700. Abierta la causa por el Alcalde Ordinario de Popayán se mandaron hacer los inventarios y avalúos de los bienes de la difunta sin contradicción alguna por parte de los herederos. Doña Bernardina Guerrero renunció a la parte de la herencia que le pudiera tocar y Don Matías Daza contradijo las cuentas presentadas por su hermano Don Alonso Javier, quién había corrido con los negocios de la mortuoria. En el inventario se anotan las casas de teja de alto y bajo en Plaza Mayor de esta ciudad de Popayán qua habían sido de la difunta Doña María Hurtado del Águila.

Juicio que promueve Cortés Navarrete como marido y conjunta…

Juicio que promueve Cortés Navarrete como marido y conjunta persona de Doña María Lozano, por el quinto de los bienes dejados por Don Jerónimo Lozano de Hinestrosa, de quien dice era ella hija natural reconocida. Presenta al efecto el testamento y los autos que se Siguieron en Buga, con el arreglo extrajudicial hecho, para oponerse y reclamar su derecho. En el testamento dice Don Jerónimo que era hijo del Capitán Francisco Lozano Rengifo y de Doña Ana de Hinestrosa, vecinos de Cali, cristianos viejos, nobles y de toda calidad; que casó con Doña Marina de Salazar Santacruz, hija legítima del Capitán Don Pedro de Salazar Santacruz y de Doña Francisca de Berrera, personas nobles y principales. Instituye por sus albaceas a su mujer y a sus dos hijos legítimos Don Nicolás y Don Ambrosio Lozano, contra quienes como a tales albaceas se dirige la demanda. Esta se presentó por el demandante ante el Gobernador de Popayán, Don Baltasar Carlos Pérez de Viveros, Marqués de San Miguel de la Vega. El testamento fue hecho en Buga y está fechado a 15 de enero de 1701

Nicolás Cortés Navarrete y su mujer María Lozano de Hinestrosa

Juicio de sucesión de Esteban de Zamora mercader…

Juicio de sucesión de Esteban de Zamora mercader, vecino de Santa Fe, quién falleció en Popayán dejando cuatro hijos naturales a los cuales dejó como herederos, a saber: Catalina de Zamora, casada con Don Vicente Baquero; María Rosa de la Trinidad, monja profesa del Convento de la Encarnación; Isidro de Zamora, ausente en Pasto y el menor Lorenzo de Zamora, que vivía en Santa Fe. Nombró por su albacea al dicho su yerno Don Vicente Baquero. Inventariados, avaluados y vendidos en pública almoneda los bienes del difunto y pagadas sus deudas, mandas y legados se hizo la repartición del remanente entre los herederos. A cada uno le tocaron 538 patacones 5 reales y 3/4, de los cuales se rebajó el valor de las misas que se mandaron decir por el alma del difunto. Al final están las diligencias practicadas por Lorenzo de Zamora, llegado ya a edad capaz de Manejar sus bienes, para que Don Jacinto de la Cerda le entregara la parte que le correspondió de los bienes que dejó su padre.

Alcalde Ordinario de Popayán

Autos de división y partición de los bienes de…

Autos de división y partición de los bienes de Don Agustín Fernández de Belalcázar y Doña Josefa Hurtado del Águila, su mujer, difuntos. Hechos los inventarios y avalúos de los expresados bienes, entre los cuales se contaban las tierras del valle de Guambía la vieja y la nueva, los llanos del otro lado del Río Cauca, las tierras de la Olleras, Polindára, Mojibío y Cajibío, etc. se procede a formar las hijuelas de división por José de Salamanca contador nombrado al efecto por los herederos. El cuerpo de bienes subió a 26.964 patacones, de los cuales deducidos 13.933 y 3 ½ reales de deudas, quedaron líquidos 13.030 patacones y 5 reales que repartidos entre los diez herederos le tocaron a cada uno 1303 patacones y ½ real. Uno de estos herederos era Don Bernabé Fernández de Belalcázar, difunto, quién casó en Pasto con Doña Catalina de Caicedo Pérez de Zúñiga, de quién tuvo tres hijas: Doña Josefa, viuda de Don Tomás de Figueredo, Doña Estefanía y Doña Micaela, menores de edad. Entre los bienes de Don Agustín y Doña Josefa, su mujer, aparece” una silla de manos, servida ya, forrada en baqueta de Santa Fe avaluada en 50 patacones

Herederos de Agustín Fernández de Belalcázar y Josefa Hurtado del Águila

Habiendo fallecido el Doctor Don Jerónimo Pérez de Ubillús…

Habiendo fallecido el Doctor Don Jerónimo Pérez de Ubillús, Arcediano de la Catedral de Popayán, Comisario del Santo Oficio y Apostólico de la Santa Cruzada, albacea e hijo legítimo del Tesorero Don Bernardino Pérez de Ubillús, se inició el juicio de sucesión por el Alcalde Ordinario de Popayán, Don Francisco Salinas y Berrío. Entre los bienes de Don Jerónimo estaban aún Pro indivisos los de su padre, por lo que los demás herederos de éste reclaman las partes que les correspondían y se Sigue entonces la causa del cobro de los bienes del dicho Don Bernardino a los que se oponen, a más de sus herederos, los Oficiales Reales que piden se embarguen los dichos bienes para afianzar cualquier alcance que pudiere resultar contra el expresado Don Bernardino en el juicio de cuentas que se le estaba. Siguiendo por razón de su empleo de Tesorero que había ejercido por más de 50 años. Sintiéndose agraviados los dichos herederos de la repartición extra judicial que antes de Morir hiciera Don Bernardino de sus bienes, de acuerdo con su hijo Don Jerónimo, alegan que favoreció a éste en perjuicio suyo, por lo que demandan cierta cantidad de los bienes que dejó y piden se vendan en almoneda estos bienes, a todo lo cual, se opone el albacea. Después de, innumerables artículos, contradicciones, recusaciones de jueces etc. que se interpusieron por ambas, partes, los herederos de Don Bernardino apelan a la Real Audiencia de Quito, sintiéndose perjudicados y agraviados, pero en los autos no aparece la sentencia definitiva de esta causa. Don Bernardino Pérez de Ubillús, quién falleció 2 de junio de 1708, declara en su testamento que es hijo legítimo del Tesorero Jerónimo Pérez de Ubillús; natural de la villa de Sumaya, en la Provincia de Guipúzcoa, en Vizcaya, y de Doña Jerónima de Escobar, su mujer, natural de Paredes de Nava, del distrito de la ciudad de Valladolid. Así mismo manifiesta que casó en 1637 con Doña Manuela de Velasco y Noguera, de quién tuvo los hijos siguientes, que vivían cuando otorgó su testamento: Don Jerónimo, Arcediano de la Catedral de Popayán; Don Sebastián; Arcediano de la Catedral de Quito; otro Don Sebastián, canónigo de la misma Catedral de Quito; Don Pedro, casado en dicha ciudad, Doña Juana y Doña Beatriz, casadas en Popayán y Doña Feliciana de San José, monja profesa del Monasterio de la Encarnación de la expresada ciudad de Popayán.

Francisco Salinas y Berrío, Alcalde Ordinario de Popayán

Juicio de sucesión de Miguel de la Vega…

Juicio de sucesión de Miguel de la Vega, mercader, natural de los Reinos de España y vecino de Popayán, quién falleció en esta ciudad el 3 de mayo de 1710. Fue iniciado por el Teniente de Gobernador de ella Don Cristóbal de Mosquera Figueroa y proseguido luego por el Alcalde Ordinario. Hechos los inventarios y avalúos de los bienes del difunto, hacen oposición a ellos diversas personas, entre ellas su viuda Doña Elvira de Montoya y Cortés por la suma de 3000 patacones 1500 que le dio de dote el dicho su marido y otros 1500 que le donó antes de casarse cuando estaba recogida en el Monasterio de la. Encarnación por el mucho amor y voluntad que le tenia. Comprobada la autenticidad de las firmas de los vales que presentaron los acreedores se procede a cobrar a los deudores de la testamentaria sus créditos que ascendían a 3322 patacones ½ real. En la sentencia manda el Alcalde Ordinario se paguen los créditos por el orden Siguiente: en primer lugar los gastos del entierro y funeral; después el de Doña Elvira de Montoya, a la cual se adjudica por su dote y la Donación que le hiciera el difunto su marido las casas de éste gravadas con 2700 patacones de censos, más una negra esclava llamada Gregoria, y después a los demás acreedores en el orden que allí se indica. Como algunos de estos quedaron descontentos interponen apelación para ante la Real Audiencia de Quito, que se les concede, pero entretanto se les mandan pagar sus créditos, prestando fianza de acreedor de mejor derecho, por lo cual algunos de ellos desisten de la apelación interpuesta.

Bartolomé de Echeguía y Alzate

Habiendo el Alcalde Ordinario de Popayán Sargento Mayor…

Habiendo el Alcalde Ordinario de Popayán Sargento Mayor. Don Francisco de Salinas y Berrío, empezado él juicio de sucesión del Doctor Don Jerónimo Pérez de Ubillús, arcediano de la Catedral de Popayán y. Comisario del Santo Oficio y Apostólico de la Santa Cruzada, quién murió en dicha ciudad el 9 de abril de 1709, el Provisor y Vicario General del Obispado pide se le remitan los autos formados, ya que .correspondía al fuero eclesiástico conocer de esta causa, por haber dispuesto el dicho Doctor Ubillús que sus bienes se empleasen en obras pías, después de pagados unos cortos legados de otra índole que hizo. Como el Doctor Ubillús hubiese sido el albacea y quedaron en su poder los bienes de sus padres, el Tesorero Don Bernardino Pérez de Ubillús y Doña Manuela de Velasco y Aragón, Don Sebastián Correa y Don Sebastián Torijano, como herederos del dicho Don Bernardino, por ser maridos de dos de sus hijas, reclaman contra los bienes del expresado Arcediano por la legítimas de sus mujeres al par que los Oficiales Reales piden a su turno se embarguen los bienes del expresado Arcediano, “para los resueltos del finiquito de cuentas del tiempo que fue Tesorero el dicho Don Bernardino. El Alcalde Ordinario acudió a la Real Audiencia de Quito para definir el artículo de competencia con el Provisor, lo cual determinó que se hiciera ante la Real Justicia, la partición de los bienes de Don Bernardino, y que respecto á los de Don Jerónimo entendiese el fuero eclesiástico. Como el albacea del Arcediano se opusiese a que se vendiesen en pública almoneda los bienes de éste, operación necesaria para poder efectuar la partición de los de Don Bernardino entre sus herederos; las dos partes al no poderse poner de acuerdo, apelan a la Real Audiencia. En este estado finalizan los autos. En su testamento el Arcediano declara haber costeado en reparos de las casas (que fueron de Don Bernardino y en las que él vivió), como fue en el alto y tiendas de ellas, en la ocasión que se quemaron, 800 patacones y manifiesta que al tiempo de otorgar su testamento estaba edificando un cuarto en dichas casas, que se había quemado.

El Provisor y Vicario General de Obispado de Popayán

Habiendo fallecido el Capitán Don Sebastián de Pastrana y…

Habiendo fallecido el Capitán Don Sebastián de Pastrana y Mármol, Visitador que fue por el Tribunal de Cuentas de Santa Fe de las Reales Cajas de la ciudad de Anserma y sus sufragáneas en la quebrada de Toro y casa de la morada del Capitán Pedro Santiago de la. Serna, jurisdicción de dicha ciudad, acudió el Alcalde Ordinario y Administrador de la Real Hacienda de ella, Don Antonio Bartolomé de Río y Malo, y en presencia del albacea del difunto, que lo era el Maestro Don Bernardino Blanco de Toro, cura vicario y juez eclesiástico de la ciudad de Toro, procedió a hacer los inventarios y avalúos de los bienes que dejó. Vendidos éstos en pública subasta y después de quedar satisfecha la Real Hacienda de los caudales que había recaudado el difunto en las provincias de Citará, Novita y el Chocó, se pasó a pagar a sus acreedores. Una vez hecho esto se embargaron el resto de sus bienes y se remitieron a la Real Audiencia de Santa Fe por orden suya.

Real Hacienda Diego Martín Morales y Cifuentes

Habiendo fallecido Don Vicente Baquero y luego su mujer…

Habiendo fallecido Don Vicente Baquero y luego su mujer Catalina de Zamora, a quién nombró su albacea, tenedora de bienes y tutora de sus tres hijos menores: Esteban Cayetano, María Alfonsa y Juan Agustín Baquero, el Alcalde Ordinario de Popayán por auto de 20 de junio de 1711 inicia el juicio de sucesión y cobro de bienes. Hechos los inventarios, avalúos y almoneda de los bienes de los susodichos, se procede a pagar sus deudas y a cobrar las cantidades que diversas personas les debían. Don Cristóbal Romero, albacea, tenedor de bienes y tutor de los hijos de la expresada Catalina de Zamora, se apartó y renunció al albaceazgo y fue nombrado defensor de los bienes de los expresados Don Vicente Baquero y su mujer Don Francisco Antonio Beltrán, y curador y tutor de los menores, Juan de Valencia. Hechas las hijuelas de división, a cada uno de los referidos herederos le tocaron 3.032 patacones 4 reales y a Esteban Cayetano se le entregó su parte por ser casado y haber probado ser hábil y capaz para poder manejar sus bienes. Las partes de los otros dos las recibió a censo Hipólito Marín, para que con los réditos se sustentaran.

Bárbara de Santa Margarita, abadesa del Monasterio de la Encarnación

Juicio de sucesión de Miguel García Pacheco mercader…

Juicio de sucesión de Miguel García Pacheco mercader, quién murió en Popayán el 6 de diciembre de 1711 y dejó por sus albaceas a su hermano Bernardo Pacheco y a su cuñado Manuel Gamboa. Hecho el inventario de los bienes del difunto y pagados los gastos de su entierro y funeral, se procede a liquidar cuentas de la compañía que tuvo el difunto con su cuñado para beneficiar 4000 libras de tabaco en polvo y alguna ropa de la tierra que compraron en Santa Fe y acabaron de vender en Quito, liquidación por la cual resulta alcanzado el difunto a favor del dicho Manuel Gamboa en 453 patacones y 7 reales, que el Teniente de Gobernador de Popayán, juez de esta causa, manda se paguen adjudicándosele una mulata que dejó el difunto Miguel García Pacheco, de la cual “hace gracia y Donación a Jerónima Daza, su hermana, viuda del expresado Miguel García Pacheco.

Bernardo Pacheco

Juicio de sucesión de Don Francisco Corrales…

Juicio de sucesión de Don Francisco Corrales, mercader, vecino de Popayán. Habiendo puesto en los autos el escribano la fe de la muerte del susodicho Corrales se pasó luego a las diligencias de apertura de su testamento. Inventariados y avaluados los bienes que dejó, así en su casa como en la tienda que tenia, se procedió a petición de Doña Bernarda de Aguiar, su viuda, albacea y tutora de sus hijos menores, a separar del cuerpo de bienes las mercancías que pertenecían a Don Francisco Monteserrin, vecino de Quito. A la dicha Doña Bernarda de Aguiar le entregó la Real Justicia, después de dar la fianza necesaria, los bienes de su difunto marido, para que los vendiera de su cuenta y pagase con su producto sus deudas.

Diego de Vitoria Salazar y Lasso, Alcalde Ordinario de Popayán

Juicio de sucesión de Don Nicolás de Mosquera Figueroa…

Juicio de sucesión de Don Nicolás de Mosquera Figueroa, quién falleció aceleradamente en la ciudad de Popayán la noche del martes 21 de julio de 1711. En el poder que otorgó el 15 del mismo mes y año, hallándose ya enfermo; para que testasen en su nombre Doña Alfonsa de Sarria y Velasco, su legítima mujer, quién después casó en segundas nupcias con Don Agustín de Gurmendi; el Capitán Don Bernardo Alfonso de Saa y el Sargento Mayor Don Cristóbal de Mosquera Figueroa su hermano, declaran que es hijo legítimo de Don Cristóbal de Mosquera Figueroa y de Doña Antonia de Silva y nombra por sus herederos universales en el remanente de sus bienes a sus cuatro hijos legítimos: Doña Ana, Don Francisco Javier, Don José y Doña María Rita. Iniciada la causa por un auto del Alcalde Ordinario Don Francisco José de Arboleda Salazar se pasó a formar los inventarios de los bienes del difunto entre los que se contaban las tierras y ganados que tenia en los sitios de Timbío y el Pajonal y los esclavos, minas y platanares del Chocó. Nombrado Matías Rodríguez de Narváez, defensor de los hijos menores del difunto Don Nicolás, se pasó a hacer el avalúo de los bienes de éste y después a formar las hijuelas de división. Restados del cuerpo de bienes los principales de los censos y los réditos que se debían, las deudas y las partes que según la ley le correspondían a cuatro hijas naturales del difunto llamadas Marcela, Bárbara, María y Bartola de Mosquera, le tocaron a la viuda por sus gananciales y otros conceptos 26.748 patacones 6 maravedíes y 1/5 a cada uno de los hijos legítimos 3.141 patacones 5 reales 15 maravedíes y 1/5. Don Agustín Gurmendi compró en público remate, por lo que fueron avaluados, todos los bienes del expresado Don Ni colas de Mosquera y procedió a pagar las deudas que él dejó. La Real Justicia encargó de la tutela de los referidos hijos legítimos de Don Nicolás a su abuelo materno Don Esteban de Sarria, a quien se mandaron entregar las hijuelas de los mencionados menores, para que con sus réditos se mantuviesen. A esto último se opone su tío Don Cristóbal de Mosquera Figueroa, arguyendo que si el antedicho Don Esteban Sarria había sido incapaz de manejar sus propios bienes, con mayor razón lo seria para administrar los de sus nietos y pide que afiance estas cantidades .etc. etc.

Agustín de Gurmendi

Juicio de sucesión de Matías Álvarez…

Juicio de sucesión de Matías Álvarez, quién falleció en Popayán el 19 de agosto de 1714. Inventariados y avaluados los cortos bienes que dejó (una casa cubierta de teja y su solar en el barrio del Empedrado y unos pocos trastes de su uso personal) por orden del Alcalde Ordinario de dicha ciudad de Popayán Don García Hurtado del Águila, alegan derechos a ellos el Licenciado Juan de Figueroa, presbítero quién pide que se le adjudiquen en su totalidad por el principal de 1750 patacones y sus réditos de la capellanía que fundara en vida a su favor el expresado Matías Álvarez, para que tuviese congrua para ordenarse, y Magdalena de Goicoechea, sobrina del difunto, quien alega que éste le dejó a ella y a su hija Ursula Díaz todos los bienes que no anotó en una memoria testamental que hizo. Como no apareciese por parte alguna la referida memoria el Alcalde Ordinario manda suspender la causa hasta que se pusiera en los autos testimonio de ella. En este estado finalizan los autos.

Juan de Figueroa, Presbítero, Licenciado

Causa Mortuoria de José Martínez de la Canal…

Causa Mortuoria de José Martínez de la Canal, vecino de Popayán, que fue casado con María Muñoz de quién tuvo por hijos legítimos a Agustina, Ángela (difunta, que dejó un hijo legítimo llamado José Rodríguez), María, Rosalía, Ignacia, Josefa, Baltasar (religioso franciscano, difunto), Sebastián, Nicolás y José Martínez además declara que tuvo una hija natural llamada Agustina Martínez, casada con Manuel de Mendoza. Como el difunto no dejó más bienes que la casa y solar en que vivía, sus herederos pidieron que se avaluase y se repartiera entre todos conforme al avalúo, lo que así se hace.

Herederos de José Martínez de la Canal

Causa de división y cobro de bienes de Domingo…

Causa de división y cobro de bienes de Domingo Aranda, seguida ante Don Juan Correa, Alcalde Ordinario de Popayán. Hecho los inventarios y avalúos, que son aceptados por la viuda Juana Martínez, a quien se le entregan los bienes, después de prestar la correspondiente fianza, se pasa a formar las hijueles de división y partición. A la viuda le tocaron 381 patacones y 7 reales y a cada uno de los cinco hijos legítimos del difunto 76 patacones 1 real 13 maravedíes y 3/5.

Juana Martínez Gabriel de Anaya y Alegría, Padre General de Menores de Popayán

Juicio de sucesión de Diego Francisco de Sandoval…

Juicio de sucesión de Diego Francisco de Sandoval, vecino de la ciudad de Caloto, seguido ante el Alcalde Ordinario de aquella ciudad Don Melchor Sánchez de Sala. En su testamento el difunto declara ser hijo legítimo del Capitán Juan Francisco de Sandoval y de Doña Agustina de Mendoza y que fue casado con Catalina de Higueras, natural de Popayán, de quien tuvo por hijos legítimos a Diego, Josefa y Javier de Sandoval. Hechos los inventarios y avalúos de los bienes del difunto se pasó, de acuerdo con los albaceas que lo eran José de la Gasca e Higueras y Diego de Sandoval, a formar las hijuelas de división y partición. Deducido del cuerpo de bienes las deudas tocó a cada uno de los tres herederos 838 patacones 4 reales y 1/2, y aceptado por éstos y por los albaceas se mandó que se les pagara adjudicándoles bienes correspondientes.

Diego, Josefa

Juicio de sucesión de Manuel de Velasco…

Juicio de sucesión de Manuel de Velasco, quién falleció en Popayán el 15 de julio de 1727, dejando cinco hijos menores, Manuel, Ignacio, Margarita, María y Manuela de Velasco. Inventariados y avaluados los bienes del difunto, después de formadas las hijuelas de división y partición, se entregaron a la viuda Doña Melchora de Rojas las legitimas de sus hijos, para lo cual prestó la fianza necesaria su madre Cecilia de Alarcón. A la muerte de ésta sus otros herederos retiraron esta fianza, por lo cual la referida Melchora de Rojas que había casado segunda vez con Vicente del Campo, demanda a éste ante el Alcalde Ordinario para que le devuelva las legítimas de sus hijos del primer matrimonio que le había entregado cuando se caso con él. Seguida esta causa se embargan y rematan en pública subasta los bienes del dicho Vicente del Campo y se pagan las legítimas de los referidos menores, restando sólo unos 200 patacones por los cuales había dado fianza Jacinto de Figueroa. Sebastián de Velasco, hermano y albacea del difunto Manuel de Velasco en nombre de sus hijos menores demanda al citado Jacinto de Figueroa los 200 patacones que les quedaron debiendo al mismo tiempo que Florencio del Campo, hijo del primer matrimonio de Vicente del Campo, entonces ya difunto, lo demanda por otros 200 patacones que debía de un ganado que había sido de su madre. El Alcalde Ordinario condena a Jacinto de Figueroa a pagar enteramente lo que debía a Florencio del Campo y en cuanto al pago de la fianza que otorgó a favor de los hijos de Manuel de Velasco se le condena a la mitad de ella, correspondiendo la otra mitad a los herederos de Cecilia de Alarcón.

Cristóbal Botín, Alcalde Ordinario de Popayán

Causa mortuoria de Antonio Guillermo Collazos…

Causa mortuoria de Antonio Guillermo Collazos, vecino de Popayán, quién murió en su real de minas de San José de Calabocito, jurisdicción del pueblo de Tadó, provincias del Chocó, y dejó dos hijos vivos llamados Francisco Javier y Miguel de Collazos que hubo de Doña Josefa de Navia, su legítima mujer. Hechos los inventarios y avalúos de los bienes que el difunto dejó en Popayán, se vendió en pública almoneda la hacienda de Antón Moreno con todos sus aperos y ganados, y algunas alhajas extrajudicialmente: todo lo demás se le entregó a la viuda, quién se fue para el Chocó, donde se tramitaba la causa principal ante el Teniente General de aquellas Provincias Don Julián de Tres palacios Mier. El producto de la hacienda de Antón Moreno se aplicó a la redención de varios censos que gravaban los bienes de la testamentaria. El albacea Bernardo Pacheco presentó las cuentas de su albaceazgo, las cuales fueron aprobadas por el Padre General de Menores y el Alférez Cristóbal Gamboa, albacea también del referido Antonio Guillermo de Collazos.

Monasterio de la Encarnación

Sucesión de Juan Marín…

Sucesión de Juan Marín, hijo de Mariana Álvarez. En la memoria testamental que otorgó declara que se casó con Petrona García, siendo esta esclava, y que después la libertó, y agrega que no tuvo hijos de su matrimonio. Hechos los inventarios y avalúos de los escasos bienes del difunto, se entregan todos a su madre, excepto la silla de cabalgar llana con sus aderezos de estribos, baúles, espuelas, freno pequeño, coraza, jáquima y cojinete, avaluada en 27 patacones, que se adjudica a la viuda.

Mariana Álvarez

Juicio de sucesión de Don Gregorio de Bonilla Delgado…

Juicio de sucesión de Don Gregorio de Bonilla Delgado, hijo legítimo de Don Gregorio de Bonilla Delgado y de Doña María Fernández de Belalcázar, quién falleció el 28 de mayo de 1728. Declara en su testamento que era casado con Doña María Hurtado del Águila, hija legítima de Don Lucas Gonzalo Hurtado del Águila y de Doña Jerónima Fernández de Belalcázar, y que durante su matrimonio tuvieron por sus hijos a Don Juan, Doña Tomasa, Doña Catalina, Doña Josefa, Doña Antonia y Doña Gertrudis de Bonilla Delgado. Nombra por sus albaceas a la referida su mujer a su yerno Don Francisco de Rivas Sontavilla. Practicadas por orden del Alcalde Ordinario las diligencias de apertura del testamento, inventarios y avalúos de los bienes del difunto, se oponen a ellos numerosos acreedores, entre ellos la viuda por su dote, la madre abadesa del Monasterio de la Encarnación por varios principales y sus réditos, el V. Deán y Cabildo eclesiástico por otro principal de 700 patacones los herederos de Don Agustín Londoño, etc. etc. Seguida la causa por todos sus términos en la sentencia se mandan pagar primero los gastos del entierro y funeral del difunto; luego el principal del Cabildo eclesiástico, después los pertenecientes al Monasterio de la Encarnación, a continuación el dote de la viuda etc. etc. Vendidos en público remate algunos bienes (por ejemplo, las casas altas y bajas del difunto que se adjudicaron a su viuda por el dote) y otros privadamente, se procedió con su producto a pagar las deudas.

María Hurtado del Águila

Sucesión de Agustina del Campo y Salazar…

Sucesión de Agustina del Campo y Salazar, quien nombró por albacea a su hermano Marcos de Tobar. Hecho el inventario y avalúo de los cortos bienes de la difunta, manda el Alcalde Ordinario se vendan privadamente para excusar costos y menoscabos y que con su producto se paguen las deudas, excepto los tres pedazos de solar con sus casas de paja que la expresada difunta tenia en el Barrio de San Francisco, que se adjudicaron a su hija Manuela Ponce y al marido de esta Manuel Polo por el precio en que habían sido avaluados.

Manuela Ponce Bernardo Pacheco Marcos de Tobar

Habiendo fallecido en la ciudad de Popayán Mariana de…

Habiendo fallecido en la ciudad de Popayán Mariana de Olivares, vecina de la de Cali, Don Juan Fernández de Belalcázar, Alcalde Ordinario de dicha ciudad de Popayán formó los inventarios de los bienes que dejó la difunta. En este estado recibió un despacho de Don José de Caicedo y Jiménez, Alcalde Ordinario de Cali, librado a petición del Licenciado Nicolás de Ledesma, Presbítero, albacea de la difunta Mariana de Olivares y curador de su hijo José, menor de edad, en el que le pedía se sirviera remitir a su juzgado el conocimiento de la causa y los bienes de la difunta, lo que así manda hacer el expresado Don Juan Fernández de Belalcázar.

Juan Fernández de Belalcázar, Alcalde Ordinario de Popayán

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