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Habiendo fallecido abintestado el Contador Oficial Real de las…

Habiendo fallecido abintestado el Contador Oficial Real de las Reales Cajas de la ciudad de Quito, Gaspar de Isasa, el licenciado Don Alonso de Torres Pizarro, Oidor más antiguo de la Real Audiencia de aquella ciudad, acompañado del licenciado Don Juan de Peñalosa, Fiscal de dicha Real Audiencia, pasó a las casas del referido Tomás de Isasa, a hacer el inventario de sus bienes, y una vez hecho los depositó en el Capitán Domingo de Hondramuño. Tomás y Antonio de Isasa, hermanos y herederos del difunto Gaspar de Isasa, piden se avalúen los bienes de éste, y que dando la correspondiente fianza a la Real Hacienda, por si resultare algún alcance contra su hermano, se les entreguen. Sobre este punto Siguen autos con el Fiscal, hasta que éste queda satisfecho con el avalúo y la fianza que dan y entonces se despacha mandamiento para que los herederos del Capitán Domingo de Hondramuño (quién había fallecido) entreguen a los referidos Tomás y Antonio de Isasa los bienes que tenían en depósito.

Alonso de Torres Pizarro, Oidor

Habiendo fallecido Doña Josefa de Maya…

Habiendo fallecido Doña Josefa de Maya, después de haber hecho testamento nuncupativo en favor de su hermano Juan de Maya, al cual deja por su heredero y albacea, éste sigue la causa mortuoria ante las justicias de la ciudad de Caloto. Doña María de Maya, hermana así mismo de la difunta, acude al Gobernador de Popayán haciendo oposición a los bienes de la dicha difunta, alegando que falleció “ab in testato” y pide al mismo tiempo sea declarado por no parte legítima en la herencia Juan de Maya. Este interpone apelación ante la Audiencia de Quito, la que se le concede sólo con efecto devolutivo, y se manda por el Gobernador recibir la causa a prueba. Se reciben las declaraciones de diversos testigos pero falta en los autos la sentencia definitiva.

María de Maya

Testamento de Doña María del Campo Salazar…

Testamento de Doña María del Campo Salazar, hija del Capitán Diego del Campo Salazar y de Doña Luisa de Avilés, y mujer legítima del Capitán Don Diego de Velasco Noguera, de quién tuvo, único hijo, a Don José de Velasco Noguera. Abierto el testamento de la difunta, su marido, al cual había nombrado albaceas y como padre y tutor legítimo del expresado Don José, menor, pidió que se le entregaran los bienes de su mujer sin beneficio de inventario, obligándose a pagar las deudas que hubiera y las mandas piadosas, como lo hizo.

Diego de Velasco Noguera, Capitán

Causa mortuoria y concurso de acreedores los bienes que…

Causa mortuoria y concurso de acreedores los bienes que dejó Andrés Ladrón de Guevara, vecino de Popayán, hijo legítimo de Blas Francisco Guevara y de Isabel de la Rosa y marido de Bernarda Correa, de quién no tuvo hijo alguno. El difunto declaró en su testamento que dejaba un hijo natural llamado Blas de Guevara. El Licenciado Francisco Quintero Príncipe, Presbítero Mayordomo del Monasterio de la Encarnación hizo oposición a los bienes citado difunto por 1600 patacones de principal y los réditos vencidos; el Licenciado Don Juan de Herrera Castro, Presbítero y médico recibido en esta ciudad, por 61 patacones de sus servicios profesionales y medicinas; el Convento de San Agustín por 1100 y tantos patacones de principal y réditos; Don Francisco Hurtado del Águila por 5866 patacones 3 reales y algunos otros. El Marqués de Nevares, Gobernador de Popayán, juez de la causa, mandó hacer los inventarios y avalúos de los bienes que dejó el susodicho Ladrón de Guevara por los cuales ofreció Alonso García Hurtado del Águila 8500 patacones

Francisco Hurtado del Águila

El 28 de febrero de 1672…

El 28 de febrero de 1672, a las tres de la tarde poco más o menos, falleció en una de las tiendas del Capitán Francisco de Sojo, vecino de la ciudad de Piura, Antonio de Isasa, mercader, vecino de Quito, quien traía un lote de mercancía para venderlo por cuenta de su hermano, el Capitán Don Tomás de Isasa. El Corregidor de dicha ciudad de Piura, Don Juan de Silva y Mendoza, manda hacer el inventario de las referidas mercadurías y luego las deposita en Don Juan Muñoz de Oñate. El ya citado Capitán Francisco de Sojo, pide se le reciba información, con el fin de probar que a él y a Ignacio de Chiniquí los había nombrado, verbalmente, el difunto sus albaceas. Más tarde el Capitán Don Tomás de Isasa encarga a Pedro Gregorio de Casanova que recoja los bienes que quedaron por la muerte de su hermano, y los venda.

Causa Mortuoria del Ilustrísimo…

Causa Mortuoria del Ilustrísimo. Señor. Doctor. Don Cristóbal Bernaldo de Quirós, Obispo que fue de Popayán, seguida de oficio por el Gobernador Don Jerónimo de Berrío. Este, según el auto cabeza del Proceso, pasó el 11 de mayo de 1682 al palacio episcopal de su Señoría Ilustrísima, quién murió ese mismo día “como a las tres de la tarde”, y antes de que falleciera, recogió las llaves de los escritorios, cajas y alacenas y las guardó en su poder. Luego se tomaron las declaraciones de los testigos que firmaron el testamento del expresado Señor. Obispo, el cual encabeza los autos, y el escribano Félix de Espinosa, certifica haber pasado el 12 como a las ocho del día poco más o menos según la disposición del sol al palacio episcopal y haber visto en la sala principal el cuerpo difunto de dicho Señor. Obispo, tendido en una alfombra, rodeado de cuatro velas de cera encendidas, vestido de pontifical morado, con su mitra, báculo y zapatos de tela morada. El 19 de ese mismo mes se empezaron los inventarios y luego se procedió a vender en pública almoneda los bienes que se podían deteriorar o perder, en consideración a que el caudal del Ilustrísimo Señor Bernardo de Quirós no alcanzaba a la mitad de lo que debía. Entre los bienes inventariados figuran dos petacas de libros, bastantes joyas, ornamentos, 1255 pesos de oro fundido y marcado, y, como cosa curiosa, una silla de manos, pequeña, de encerado, con vidrieras y aforrada por de dentro en damasco carmes y un cojín para el asiento de lo mismo.

Jerónimo de Berrío, Gobernador de Popayán

Causa Mortuoria del Capitán Francisco Torijano Marín…

Causa Mortuoria del Capitán Francisco Torijano Marín, fallecido en Pasto como a las ocho de la noche del 23 de febrero de 1693, marido de Doña Catalina Fernández de Silva, de quién tuvo tres hijos legítimos: Don José, que casó en la Villa de la Purificación, jurisdicción de Santa Fe, con Doña Juana Rosalía Valdés; Doña Ana, esposa del Tesorero de las Cajas Reales de Popayán, Don José de la Cuesta y Don Francisco Torijano Marín, menor de edad. Hechos los inventarios y avalúos de los cuantiosos bienes del difunto (61901 pesos 3 reales.) se formaron las hijuelas de partición y división: a la viuda le tocaron por su dote, arras, mitad de gananciales y lecho cotidiano, 11948 pesos 4 reales y a cada uno de sus hijos por sus legítimas paternas 12987 pesos ½ reales.

Catalina Fernández de Silva

Causa seguida ante el Gobernador de Popayán Don Jerónimo…

Causa seguida ante el Gobernador de Popayán Don Jerónimo de Berrío y Mendoza y su Teniente, por Don Agustín Fernández de Belalcázar, nieto del Adelantado, contra los bienes que quedaron pro indivisos por fin y muerte del Capitán Bernabé Fernández Rico, su padre, y por dicha razón contra los que poseían su madre Doña Francisca Manuela de Belalcázar y Aragón y su cuñado Don Gregorio de Bonilla, quién contradijo el testamento otorgado por su suegra el 9 de septiembre de 1683, porque decía que le era perjudicial. Doña Francisca Manuela convino en rendir las cuentas que le pedía su hijo, no así Don Gregorio de Bonilla, quien, se opuso a que se trajeran al cuerpo de bienes del Capitán Bernabé Fernández Rico los 9.000 patacones de la dote de su mujer Doña Francisca Manuela de Belalcázar, que estaba profundamente enemistada con su yerno, murió el 11 de junio de 1684, y se inició el juicio de sucesión. Hechos los inventarios de sus bienes, Don Agustín apelo a la Audiencia de Quito por vía de agravio, y ésta mandó que se le remitiese copia autorizada de los autos, en los cuales obran interesantes documentos: el testamento del Capitán Bernabé Fernández Rico, otorgado el. 29 de abril de 1647 y los inventarios y avalúos de sus bienes: tanto él como su mujer hicieron legados a los indios de sus encomiendas; el titulo de las encomiendas de los pueblos de Ipiales, Potosí y Carlosama, que quedaron vacas por muerte de Don Francisco Ventura, de Belalcázar y Aragón, hermano de Doña Francisca Manuela, ocurrida el 27 de octubre de 1650, y gobernador que fue de Castrorreina y Guancavélica en el Perú, encomiendas que se adjudicaron a su sobrino el referido Don Agustín Fernández de Belalcázar. En dicho título constan los servicios prestados al Rey por su padre contra los indios andaquíes en la villa de Timaná, de donde era natural y vecino, y por sus ascendientes de la línea paterna y materna hasta el propio Adelantado Sebastián de Belalcázar, El Capitán Bernabé Fernández Rico y su mujer tuvieron por hijos legítimos a Don Agustín Don Francisco Doña María (mujer de Don Gregorio de Bonilla) y Doña Gregoria de San Bernabé, monja profesa del Convento de la Encarnación. Don Francisco ya había muerto cuando su madre otorgó su testamento, pues en él no lo menciona.

Agustín Fernández de Belalcazar y Aragón, Alcalde Ordinario de Popayán

Causa Mortuoria de Don Manuel de Valderrama…

Causa Mortuoria de Don Manuel de Valderrama, natural y vecino de Popayán, hijo legítimo del Alférez. Pedro de Valderrama y de Doña Gabriela Calderón. Hechos los inventarios y avalúos de los bienes que dejó el difunto, su albacea el Capitán Jacinto de Valderrama pagó todas las deudas y legados que el susodicho ordenó en su testamento, en el cual manda que con el remanente de sus bienes se funde una capellanía que debía servir el Presbítero Pedro de Valderrama y más adelante, en el mismo documento, nombra heredero en el dicho remanente al expresado Capitán Don Jacinto. El Presbítero Valderrama pidió que se llevara a cabo la fundación de la mencionada capellanía y el Alcalde Ordinario mandó entonces al albacea que rindiera cuenta de los bienes que eran de su cargo, nombrando las partes terceros contadores que efectuaran la liquidación.

Pedro de Valderrama, Presbítero

Juicio de sucesión del Capitán Andrés Cobo de Figueroa…

Juicio de sucesión del Capitán Andrés Cobo de Figueroa, que falleció en Popayán el 14 de agosto de 1693 y de su mujer Doña Antonia del Águila, los cuales tuvieron por sus hijos legítimos a Don Agustín, Don Francisco, Don José, Don Felipe, Don Domingo, Don Juan y Don Andrés Cobo de Figueroa, y a Doña Isabel, Doña Francisca, Doña Inés, Doña Juana Doña Teresa y Doña Rosa Cobo de Figueroa. Hicieron oposición a los bienes de los difuntos Don Francisco Antonio Beltrán, Presbítero, como secretario y apoderado del Cabildo eclesiástico por un principal de 1100 patacones y los correspondientes réditos vencidos; fray Nicolás de Sarria, religioso franciscano y cura doctrinero de Piagua por 185 patacones 4 reales del estipendio que le debía Don Andrés Cobo, encomendero que fue del expresado pueblo; Don Alonso Javier Daza Ladrón de Guevara, por si y en nombre de su madre y de sus hermanos por 1388 pesos de oro fundido y marcado que les debía los bienes de Don Francisco de Figueroa, padre del mencionado Don Andrés Cobo; Faustino Jacinto de Añasco, apoderado de Doña Tomasa de Jesús, religiosa profesa del Monasterio de la Encarnación para que se le entregaran a su parte los bienes que dejó su madre Doña Ursula del Águila, hermana de Doña Antonia, etc. No aparece en los autos la sentencia. En el inventario de los bienes de los difuntos consta que tenían un solar en la traza de esta ciudad que linda por, la parte de enfrente con el hospital (?) de la Santa Iglesia Catedral, Calle real en medio, y por la otra con casas de Doña Josefa del Águila, y en él dos casas: la una cubierta de teja con tres cuartos, puestas y ventanas, todo viejo la otra de paja y paredes (sic) que sirve de cocina en dicho solar cercado de paredes. Además eran dueños de las tierras de Chaupillacta; de las minas de Chisquío y Jelima; de dos estancias de pan sembrar: una situada a una y otra banda del río Ejido y la otra arrimada al Callejón que va de esta ciudad a la de Buga;”de las tierras de los Cerrillos, Ríohondo y las Chozas; de las tierras y estancias de Tunía y de unos pocos bienes muebles.

Francisco Antonio Beltrán, Presbítero

Mortuoria de Juan Antonio de Castro…

Mortuoria de Juan Antonio de Castro, vecino de Popayán, viuda de Catalina del Castillo, de quién tuvo por única hija a María de Castro, residente en el sitio de Sabaletas, jurisdicción de Buga, que luego casó con José Díaz Blanco de potes. Hechos los inventarios y avalúos de los bienes que dejó el difunto en esta ciudad y en el dicho sitio de Sabaletas hicieron oposición a ellos algunos acreedores, entre los cuales figura Doña Teodora de Castro, tía del occiso, por 350 patacones; Juana María del Campo Salazar por 100 patacones, sus réditos y otras cortas cantidades; el Capitán Don Francisco Sancha Barahona, vecino de Cali, por 24 botijas de miel, y otros, a los cuales se fue pagando en dinero efectivo o adjudicándoles bienes equivalentes. Finalmente Juan Díaz Blanco de potes, por medio de su apoderado, reclamó el remanente que hubiera quedado a favor de su mujer.

José Díaz Blanco de Potes

Mortuoria de Ursula de Arroyo…

Mortuoria de Ursula de Arroyo, mujer legítima de Juan Antonio de Martos, difunto, residente en el sitio de Mercaderes (Valle de Patía) jurisdicción de Almaguer Emprendida la causa por el Alcalde Ordinario de esta dicha ciudad se hicieron los inventarios y avalúos que quedaron por la muerte de la expresada Ursula de Arroyo, y resueltos los artículos suscitados entre los herederos de sus dos hijos Diego y Francisco de Martos, difuntos, se pasó a hacer la partición de sus bienes. Doña Sebastiana de Santa Ana, abadesa del Convento de Nuestra. Señora de la Concepción de Pasto demandó a la testamentaría de los referidos Ursula de Arroyo y Juan Antonio de Martos por los derechos que sobre sus bienes alegaba que tenía como heredera universal del Comisario Antonio Ruiz Navarrete, Presbítero

Antonia de Paz Antonio de Martos

Juicio de división…

Juicio de división, partición y cobro de los bienes que quedaron por fin y muerte de Baltazar Fajardo y Doña Francisca Fernández de Borja, difuntos, vecinos de la ciudad de Nueva Segovia de Caloto, entre sus hijos legítimos Cristóbal, Santiago, Luís, Pedro, Paulino, Andrea y Baltasar Fajardo, a quienes al llegar cada uno a la edad de poder manejar su hacienda, se les entregó sin mayor disputa. A cada hermano le tocaron 13 reses 4 de cría, un caballo o una yegua mansos y 10 reales en plata.

Cristóbal Fajardo

Juicio de sucesión del Capitán Lorenzo Fernández de Monterrey…

Juicio de sucesión del Capitán Lorenzo Fernández de Monterrey quién falleció en Popayán el 29 de septiembre de 1702, dejó cinco hijos naturales llamados Jerónimo, Juana, Marcela, Catalina y Lorenzo de Monterrey, que tuvo antes de su matrimonio con Doña Antonia Díaz Blanco de Potes, vecina de Buga, de quién no tuvo ningún hijo. Nombró por sus albaceas al Doctor Don Agustín de Mosquera Figueroa, Presbítero, su sobrino, a su hijo el Maestro Lorenzo de Monterrey, Presbítero y a su yerno Jerónimo Francisco Ponce de Mondragón. Abierta la causa por el Alcalde Ordinario de Popayán Don Alonso Javier Daza Ladrón de Guevara, se Procedió a formar los inventarios de los bienes que dejó el difunto así en Buga como en Popayán y se pasaron a practicar las correspondientes avalúos. Hacen oposición a los bienes de la testamentaria entre otros la viuda por su dote y gananciales; el Licenciado José de Sea y Silva, Presbítero, por un principal de 300 patacones de un censo que el difunto fundó a su favor para que pudiera ordenarse, y otros. Se hicieron las hijuelas de división y partición y a la viuda le tocaron por razón de su dote y gananciales 19297 patacones 5.reales y a cada uno de los hijos naturales 498 patacones En esta causa se introdujeron innumerables artículos que la volvieron interminables primero sobre la cuantía de la dote de la viuda, en el que al fin los albaceas y ésta se transaron en 5677 patacones 6 reales; luego sobre los derechos que reclamaron los depositarios de los bienes que los albaceas estimaron muy elevados, etc.

Antonia Díaz Blanco de Potes

Juicio de sucesión de Paula de Valverde…

Juicio de sucesión de Paula de Valverde, vecina de Popayán, viuda de Juan de Castro, español, de quién tuvo dos hijas llamadas María y Leonor de Castro, a quienes nombra por sus albaceas y herederas. Asimismo declara que tuvo una hija natural llamada Juan de San Sebastián, que era monja del Monasterio de la Encarnación. Abierta la causa por el Alcalde Ordinario se hacen los inventarios y avalúos de los bienes de la difunta y luego, sin contradicción alguna, las hijuelas de división y partición: llevó cada una de las herederas 139 patacones 5 reales.

María de Castro

Causa Mortuoria de Francisco Ponce…

Causa Mortuoria de Francisco Ponce, vecino de Popayán, quién falleció en dicha ciudad en el mes de enero de 1703. Dejó por herederas a sus hijas legítimas Manuela y Marcela Ponce y nombró albaceas a su mujer Agustina del Campo y a su madre Sebastiana Longa. Abierta la causa por el Alcalde Ordinario se hacen 105 inventarios y avalúos de los bienes del difunto, a los cuales se opone Pascual Ponce, hijo natural de éste, por lo que le correspondía del quinto. Habiéndose transado con esta la parte de la viuda y sus hijas se formaron las hijuelas de división y partición, que son aprobadas por los interesados.

Agustina del Campo

Juicio de sucesión del Maestro Lorenzo Fernández de Monterrey…

Juicio de sucesión del Maestro Lorenzo Fernández de Monterrey, Presbítero, vecino de Popayán hijo natural del Capitán Lorenzo Fernández de Monterrey y de Francisca Barbosa, vecina de la ciudad de Buga y quién falleció en la expresada de Popayán en la primera mitad del mes de junio de 1705. Abierta la causa por el Alcalde Ordinario Don Gaspar de Borja y Ezpeleta se hacen los inventarios y avalúos de los bienes del difunto con citación de los albaceas que lo eran el Doctor Don , Agustín de Mosquera Figueroa y Jerónimo Francisco Ponce de Mondragón. Formadas luego las hijuelas de división y partición se entregan al apoderado de Francisca Barbosa, heredera del difunto Maestro Fernández de Monterrey, los bienes que éste dejó, y se obliga a pagar las deudas de la testamentaría.

Francisca Barbosa

Testamento del Maestre de Campo Don Diego José de…

Testamento del Maestre de Campo Don Diego José de Velasco Hoguera, otorgado por su viuda Doña Dionisia Manrique y Camberos, en virtud de poder que pare ello le dio. En el expresado testamento Doña Dionisia declara que durante el matrimonio tuvimos cinco hijos y hijas que todos murieron en tierna edad, y que su difunto marido fue patrón de la capellanía de cuatro mil patacones impuesta por sus ascendientes sobre las casas de la morada del susodicho y las tiendas de los Portales y por haber fallecido sin hijos declaro que el dicho patronato le toca y recae a Don Carlos de Velasco, hijo de Don Iñigo de Velasco, difunto. Asimismo declara por bienes del finado, además de las casas y tiendas de los Portales, las minas, esclavos y herramientas de Quinamayó y del Chocó, las estancias de Coconuco, Poblazón y Río de Cauca, los hatos de Cajibío y Chaupillacta y el sitio del Tejar con sus galpones y horno y demás aperos. De acuerdo con las instrucciones de su marido, dispone que sacada su dote (22000 patacones) y gananciales y pagadas las deudas, el remanente se divida en dos partes iguales: una que se imponga en capellanía a favor del alma de su marido y la suya de la cual ella se nombra patrona, y la otra se la adjudica como herencia, por ser ésta la voluntad del dicho difunto.

Causa Mortuoria de Pedro Pérez Lucero…

Causa Mortuoria de Pedro Pérez Lucero, vecino de Popayán y quién falleció en dicha ciudad la noche del 23 de junio de 1706. Nombró por sus albaceas a su mujer Isabel de Hernández y a su yerno Diego Fernández. Abierta la causa por el Alcalde Ordinario Don Manuel Fernández de Belalcázar, se hicieron los inventarios de los bienes del difunto, a los cuales se opusieron la viuda por su dote de 1409 patacones y las gananciales; el Licenciado Francisco Quintero Príncipe, cura rector de la Catedral y mayordomo de la Cofradía de las Benditas Animas por más de 70 patacones que debía Luís Pérez, difunto, (hermano del expresado Pedro Pérez y de quién éste había sido albacea y tenedor de bienes) a la dicha Cofradía del arrendamiento de la tienda en que vivió, y otros. La causa está inconclusa.

Francisco Quintero Príncipe, Licenciado

Testamento de Don José Pérez de Vivero…

Testamento de Don José Pérez de Vivero, soltero, vecino de la ciudad de Granada (España) a la parroquia de San Justo y Pastor y hijo legítimo de Don Baltasar Pérez de Vivero, natural de la ciudad de Baeza, y de Doña Juana Ramírez, de la de Sevilla. En su testamento declara que la Majestad del Rey nuestro Señor, que santa gloria haya, en atención a mis servicios y calidad me honró con merced de hábito de una de las tres órdenes militares que para entre los papeles de mis servicios, la cual mandó y es mi voluntad que la haya y goce Don Baltasar Pérez de Vivero, mi sobrino, residente en indias, hijo de Don Agustín Pérez de vivero, mi hermano, y nombra por sus herederas a Doña Jerónima, Doña Mariana y Doña Juana Pérez de Vivero religiosas en el Real Convento de Santiago de dicha ciudad de Granada, sus sobrinas, hermanas del arriba expresado Don Baltasar.

Juicio de sucesión de Adrián de Medina…

Juicio de sucesión de Adrián de Medina, vecino de Popayán, quien falleció en la ciudad de Pasto en viaje de la de Quito a la expresada de Popayán conduciendo cierta cantidad de mercancías. Tomás de Medina, hermano del difunto, fue a Pasto y trajo a Popayán todas las mercancías que en aquella ciudad quedaron por la muerte de su hermano, las vendió y benefició en Popayán, pagó con su producto las deudas del difunto y luego se presentó ante el Alcalde Ordinario y pidió que se le recibieran cuentas. Doña María Caballero, viuda del referido Adrián de Medina, se opone a los bienes de este por sus gananciales y pide que se le entregue la legítima de su hijo menor José Javier, como su tutora y curadora que era, a lo que conviene el Padre de Menores, siempre y cuando diera fianza a su satisfacción. Miguel Caballero, hermano de la viuda, se opone también a los bienes de su difunto cuñado por las ganancias de mil patacones de los que traía empleados y que le había donado por su servicio y asistencia personal en el viaje a Quito, a la vuelta del cual murió. Seguida la causa el Alcalde Ordinario manda que se paguen a Doña María Caballero sus gananciales y se le entregue la legítima de su hijo, a pesar de la oposición de Tomás de Medina que pedía que se le entregara a esta legítima, y a Miguel Caballero lo que reciba. Después de innumerables alegatos, réplicas y contrarréplicas se hacen hijuelas de división partición y se entrega a cada cual lo que le correspondía.

María Caballero a Miguel Caballero

Testamento otorgado…

Testamento otorgado, en Cartagena de Indias por Don Baltasar Carlos Pérez de Viveros, natural de Granada e hijo legítimo de Don Agustín Pérez de Viveros, y de Doña Yumar (sic) de Salinas, antes de embarcarse con rumbo a España en la galera francesa La Venecia, su capitán Aníbal Oliver y su Teniente mosiur (sic) Labadi, haciendo escala en los puertos de San Luís o Petiguan, colonias francesas de estas partes, por ser navío de fuerza y haber salido de dichos reinos de España con patente de corso a estas partes de las Indias, llevando como llevo conmigo cinco mil doscientos castellanos de oro quintado y marcado en barras; cincuenta y cinco marcos de plata labrada; cuatrocientos quince castellanos asimismo de oro en unas cadenas, tres campanitas de oro con sus cadenitas, un marco de relicario guarnecido de esmeraldas, que todo entra en el peso de dichos cuatrocientos quince castellanos; todo lo cual va en la caja donde va asimismo la ropa de mi vestir. Declara detalladamente todas sus dependencias y negocios pendientes así en América como en Europa, y nombra por sus herederos a sus hermanos Don Francisco Don José; Doña Jerónima Doña Juana y Mariana Pérez de Viveros, éstas tres últimas religiosas de Santiago. Dispone de que en caso de que muriese, su hermano Don Francisco recoja a un criado mío que me está sirviendo nombrado Gregorio Vivero, natural de Popayán, y de lo mejor de mis bienes le dé cien pesos de a ocho reales, y si quisiere volverse a su tierra, estando en España, dicho mi hermano los hará los traiga empleados y demás a más le de cincuenta pesos para su viaje en galeones o en otra cualquier nao en que él quiera embarcarse.

Juicio de sucesión del Capitán Don Lucas de la…

Juicio de sucesión del Capitán Don Lucas de la Peña, vecino de Caloto, e hijo legítimo del Capitán Don Pablo de la Peña y Aguilar y de Doña Leonor Caicedo Calatrava, difuntos, vecinos que fueron de la ciudad de Cali, quién dejó siete hijos legítimos llamados Cristóbal, Miguel, José, Andrés, Juan, Leonor y Catalina. Hechos los inventarios de los bienes del difunto se oponen a ellos Manuel Vivas Zedano, vecino de Cali y apoderado del Capitán Tomás de Figueredo, su suegro, por la suma de más de 1000 patacones que el expresado difunto debía a su parte, Isabel Murillo por 98 patacones y el Sargento. Jines Camacho de la Chica, marido de Doña Elena de la Peña, hermana del difunto Don Lucas, por la legítima de su mujer que había entrado en poder de éste. Seguida la causa el Alcalde Ordinario de Caloto manda se paguen estas deudas, lo que así se hace, a pesar de la posición de la viuda, María Redondo, color pardo, que interpone ante el Gobernador de Popayán artículo de nulidad sobre todo lo obrado por las Justicias de Caloto. La causa está inconclusa.

Sargento Jines Camacho de la Chica

En el juicio de sucesión de Faustina del Campo…

En el juicio de sucesión de Faustina del Campo Salazar que se siguió ante el Capitán Gregorio Ortiz de Cartagena, Alcalde Ordinario de Buga, Catalina del Campo, mujer legítima de Don Baltasar de Luna y Velasco, una de los hijos naturales y heredera de la expresada Faustina del Campo, contradijo el testamento hecho por José Antonio de Lenis Gamboa, otro de los hijos naturales de la difunta y por su primo José de Aguirre en virtud de un poder para testar que aquella les otorgara, en cuanto declaran que ella había recibido de su madre cierta cantidad de alhajas por cuenta de su legítima materna, lo que niega, y porque en dicho testamento se la excluía de la parte que legítimamente le correspondía de los esclavos de la testamentaria. Seguida la causa, el Alcalde Ordinario de Buga declara en la sentencia por bueno, bastante y competente el testamento de Faustina del Campo hecho por su hijo José Antonio de Lenis Gamboa, por lo cual Don Baltasar de Luna y Velasco apela al Teniente de Gobernador y Justicia Mayor de Popayán, juez de apelaciones de las ciudades de la parte baja de este gobierno por comisión del Gobernador de él, quien visto lo alegado por las partes declara no haber recibido la parte apelante las alhajas que refiere el testamento y manda que se avalúen los esclavos por su justo precio y que se reparta su valor entre todos los herederos en la manera que en este auto se indica.

Catalina del Campo

Causa…

Causa Mortuoria de Antonio Mauricio Ortiz vecino de Buga quién instituyó por heredera universal de todos sus bienes a su madre Doña Isabel de Arce Camargo. Iniciada la causa por el Alcalde Ordinario de dicha ciudad de Buga se mandaron hacer los inventarios de los bienes del difunto. Hicieron oposición a sus bienes varios acreedores entre ellos su viuda Doña Clara Díaz Blanco de Potes, quién reclamó el dinero necesario para sus lutos, un esclavo, la cama del difunto y otras cosas y se transó luego con su suegra y el albacea que lo era el Sargento. Mayor. Francisco Holguín Pantoja, en 100 patacones; Francisco Ortiz de Santa Cruz, hijo natural del difunto, quién demandó un negro esclavo que decía que su padre le había donado verbalmente en vida; Francisco Rodríguez de Miranda por la suma de más de 700 patacones que decía que costeó Doña Catalina de Arce Camargo, su madre, en los alimentos y vestuario de Doña Isabel de Arce Camargo, madre del dicho Antonio Mauricio; Don Pedro de Lenis por los frutos de miel, maíces, y plátanos que le (debía) de diezmos del tiempo que fue arrendador de este ramo el dicho Antonio Mauricio etc. etc. Seguida la causa en el auto definitivo manda el Alcalde Ordinario de Buga que se paguen todas las deudas del difunto excepto las que reclamaban Francisco Rodríguez de Miranda y Francisco Ortiz de Santa Cruz, quién apela para ante el Gobernador de Popayán, Don Baltasar Carlos Pérez de Viveros, Marqués de San Miguel de la Vega.

Clara Díaz Blanco de Potes

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